La Constitución española desde un
punto de vista formal, es una Constitución larga y minuciosa, compuesta
por 169 artículos más 4 disposiciones adicionales, 9 transitorias, 1
derogatoria y 1 final.
Aborda aspectos antes inéditos, como el
Defensor del Pueblo y las Comunidades Autónomas, por lo general reflejo
del nuevo modelo de Estado implantado. Su regulación es bastante
detallada, al menos para lo que corresponde a una ley fundamental.
Representa una Constitución de consenso, basada en un amplio acuerdo
entre las fuerzas políticas que intervinieron en su redacción. Con ello
se rompía la tendencia española de constituciones partidistas, reflejo
de la mentalidad de ciertos sectores y escasamente integradoras.
Uno de los principios capitales del sistema
constitucional, eje de todo Estado de Derechos, es la libertad. Supone
la consagración de la capacidad del hombre para regir su vida con
plenitud. En consecuencia, todo lo que no esté prohibido se entiende
lícito para el individuo, y las restricciones o prohibiciones deben
tener una justificación racional y demostrada, sin que en modo alguno se
presuma su existencia o conveniencia.
La Constitución Española
aprobada por
las Cortes Generales el 31 de octubre y por Referéndum nacional el 6 de diciembre de 1978 en su preámbulo
dice:
La Nación Española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad
de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las Leyes conforme a un orden económico y
social
justo. Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la Ley como expresión de la voluntad
popular. Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e
instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a
todos una digna calidad de
vida. Establecer una sociedad democrática avanzada, y Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacificas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la
Tierra. En consecuencia, en el preámbulo de la Constitución española, se
señala que las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la
CONSTITUCIÓN cuyo texto íntegro se indica en subpágina aparte.
La Constitución Española, señala el cambio que pretende en la sociedad española, y la garantía de la convivencia democrática, protegiendo a todos los españoles y
pueblos de España en el ejercicio de los derechos
humanos, como valores fundamentales de todos los derechos humanos,
señalándose esa protección en toda su amplitud.