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REQUISITOS PARA EL
RECONOCIMIENTO DE GRAN INVALIDEZ
La gran
invalidez es la situación del trabajador que se encuentra
afectado de una incapacidad permanente que, como consecuencia de
perdidas anatómicas o funcionales, necesita la asistencia de
otra persona para realizar los actos más esenciales de la vida,
tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.
Para acceder a la situación de
gran invalidez no es preciso que previamente hubiera un
reconocimiento de invalidez permanente absoluta.
No se reconoce la gran invalidez
cuando se pueden realizar los actos más esenciales de la vida,
aunque ello le resulte más penoso como consecuencia de las
lesiones que se padecen.
Con respecto a los enfermos
terminales, no es correcto denegar la prestación por entender
que falta el requisito de permanencia, cuando por la gravedad de
las dolencias y estado fisiológico, no es aventurado presumir la
proximidad del fallecimiento. No obstante se vienen produciendo
con relativa frecuencia casos de denegación de prestación por
gran invalidez, teniendo que acudir a los Tribunales de Justicia
para que les sea reconocida la prestación a la que inicialmente
tienen derecho.
Son beneficiarios los trabajadores
que cumplan los siguientes requisitos: STS Sala 4ª de 12
noviembre 1992
- Haber sido
declarados en situación de gran invalidez por alguna de las
siguientes causas:
- Estar afiliados en la Seguridad
Social. -
Haber cubierto un período mínimo de cotización, el cual variará
en función de que el beneficiario se halle o no en situación de
alta o asimilada en el momento del hecho causante.
Se presupone afecto de una
minusvalía igual o superior al 75% a quien tenga reconocida una
gran invalidez.
Si la situación de gran invalidez,
previsiblemente vaya a ser objeto de revisión por mejoría,
permitiendo la reincorporación del trabajador al puesto de
trabajo, la relación laboral continúa suspendida durante 2 años
más. El trabajador mantendrá el derecho de reserva del puesto de
trabajo durante 2 años desde la fecha de la resolución que
declaró la incapacidad permanente.
Acceso a la
prestación por gran invalidez de los trabajadores mayores de 65
años
Los
trabajadores que tengan 65 o más años podrán acceder a la
prestación de gran invalidez en los siguientes supuestos:
- Cuando, en el momento del hecho
causante, reúnan los requisitos necesarios para acceder a la
pensión de jubilación: en este caso únicamente podrán acceder a
la prestación de incapacidad permanente derivada de
contingencias profesionales. Por el contrario no podrán acceder
a la prestación cuando la incapacidad derive de contingencias
comunes. A estos efectos, para la determinación de la edad de 65
años, no se tendrán en cuenta las bonificaciones o
anticipaciones de edad que en su caso correspondan.
El Tribunal Constitucional ha
declarado recientemente que no vulnera el principio de igualdad
que se erija en impedimento para ser declarado en situación de
gran invalidez, la circunstancia de haber cumplido la edad
mínima de jubilación y reunir el resto de requisitos necesarios
para acceder a la pensión de jubilación.
La pensión por gran invalidez es
incompatible con la de jubilación. El beneficiario debe optar
por una de ellas. El derecho a la prestación por gran invalidez,
cualquiera que fuera la contingencia originaria no se
reconocerá, cuando en la fecha del hecho causante tenga 65 años
y todos los requisitos para causar la pensión de jubilación
LA
PRESTACIÓN POR GRAN INVALIDEZ
La prestación por gran invalidez
consiste en una pensión cuya cuantía es resultado de aplicar un
porcentaje a la base reguladora. La base reguladora se calcula
aplicando las normas de la incapacidad permanente absoluta.
Dicho porcentaje es igual a la que
corresponde por incapacidad permanente absoluta, el 100 %,
incrementado en un 50 % destinado a la persona que atiende al
gran inválido.
El beneficiario o sus
representantes legales pueden solicitar que dicho incremento se
sustituya por su alojamiento y cuidado en régimen de internado
en una institución asistencial pública del sistema de Seguridad
Social, financiada con cargo a los Presupuestos Generales del
Estado (Derogado por Ley 40/2007 de 4 de diciembre).
Si el trabajador tuviera 65 años o más y accediera a la
prestación de gran invalidez derivada de contingencias comunes
por no reunir los requisitos para acceder a la jubilación, la
cuantía de la pensión será el resultado de aplicar a la base
reguladora el porcentaje del 50% incrementado en otro 50%.
Los pensionistas grandes inválidos tienen garantizada una
pensión mínima que, para el año 2007, es la siguiente :
Con cónyuge a cargo: 12.727,26 € /año
Sin cónyuge a cargo: 10.357,62 € /año
La cuantía
máxima para el año 2007 es, mensualmente de 2.290,59 euros y,
anualmente de 32.068,26 euros. Artículo.41 Ley 42/2006 de 28
diciembre 2006
Para la revalorización de estas pensiones se aplican las reglas
anuales a la cuantía sin el 50% de incremento, y a la cantidad
resultante se le aplica éste porcentaje. A efectos del límite
máximo se aplicará la pensión sin incremento. Artículo.3 .4 RD
1578/2006 de 22 diciembre 2006.
Si el trabajador fuese calificado
de gran inválido, tendrá derecho a una pensión vitalicia según
lo establecido en los apartados anteriores, incrementándose su
cuantía con un complemento, destinado a que el inválido pueda
remunerar a la persona que le atienda. El importe de dicho
complemento será equivalente al resultado de sumar el 45 por
ciento de la base mínima de cotización vigente en el momento del
hecho causante y el 30 por ciento de la última base de
cotización del trabajador correspondiente a la contingencia de
la que derive la situación de incapacidad permanente. En ningún
caso el complemento señalado podrá tener un importe inferior al
45 por ciento de la pensión percibida, sin el complemento, por
el trabajador. (Ley 40/2007 de 4 diciembre).
La pensión
de gran invalidez es incompatible con las tareas de
administración de una empresa.
Esclerosis lateral
amiotrófica
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Esclerosis
lateral amiotrófica |
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Stephen
Hawking, quien recibió el diagnóstico de ALS en 1963. |
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CIE-10 |
G12.2 |
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CIE-O |
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CIE-9 |
335.20 |
La esclerosis lateral amiotrófica
(abreviadamente, ELA; en inglés, ALS, amyotrophic lateral
sclerosis) es una enfermedad degenerativa de tipo
neuromuscular por la cual las motoneuronas disminuyen
gradualmente su funcionamiento y mueren, provocando una
parálisis muscular progresiva (de pronóstico mortal) que se
acompaña de una exaltación de los reflejos tendinosos (resultado
de la pérdida de los controles musculares inhibitorios).
El nombre de la
enfermedad, descrita por primera vez en 1869 por Jean Martin
Charcot, describe sus características principales:
-
esclerosis lateral
indica la pérdida de fibras nerviosas acompañada de una
esclerosis (del griego σκλήρωσις, endurecimiento)
o cicatrización glial en la zona lateral de la médula
espinal, región ocupada por fibras o axones nerviosos que
son responsables últimos del control de los movimientos
voluntarios.
-
amiotrófica, por
su parte, señala la atrofia muscular que se produce por
inactividad muscular crónica, al haber dejado los músculos
de recibir señales nerviosas.
En la ELA, las
funciones cerebrales no relacionadas con la actividad motora,
esto es, la sensibilidad y la inteligencia, se mantienen
inalteradas. Por otro lado, apenas resultan afectadas las
motoneuronas que controlan los músculos extrínsecos del ojo, por
lo que los enfermos conservan los movimientos oculares hasta el
final. Igualmente, la ELA no daña el núcleo de Onuf, por lo que
tampoco resultan afectados los músculos de los esfínteres que
controlan la micción y defecación.
La enfermedad
afecta, especialmente, a personas de edades comprendidas entre
los 40 y 70 años, más frecuentemente en varones y entre los 60 y
69 años. Se producen unos dos casos por año y por 100000
habitantes.
La ELA se
conoce también con el nombre de enfermedad de Lou Gehrig
o de Stephen Hawking en Estados Unidos, Enfermedad de Jean
Martin Charcot en Francia o, genéricamente, EMN (Enfermedad
de las motoneuronas).
-
Se trata de una enfermedad tan
frecuente como la Esclerosis múltiple y más que la
Distrofia Muscular.
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Afectados por la ELA
La ELA afecta principalmente a adultos entre 40
y 70 años, aunque hay muchos casos descritos en pacientes más
jóvenes. La proporción entre hombres y mujeres es
aproximadamente 1/3 a favor de los varones. En España se estima
que cada año se diagnostican casi unos 900 casos nuevos de ELA
(2 a 3 nuevos casos por día) y que el número total de personas
que viven con ELA ronda las 4.000, aunque estas cifras pueden
variar. La incidencia de esta enfermedad en la población
española es de 2/100.000 y la prevalencia es de 1/10.000 (esto
significa que unos 40.000 españoles vivos desarrollarán la ELA
durante su vida).
Fuente De Wikipedia,
la enciclopedia libre

Enfermedad de
Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es una
enfermedad neurodegenerativa, que se manifiesta como deterioro
cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma
típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras
capacidades mentales, a medida que las células nerviosas
(neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La
enfermedad suele tener una duración media aproximada de 10-12
años, aunque esto puede variar mucho de un paciente a otro.
Los síntomas de la enfermedad como una entidad
nosológica diferenciada fueron identificados porbEmil Kraepplin
y la neuropatología característica fue observada por primera vez
por Alois Alzheimer en 1906. Así pues, la enfermedad fue
codescubierta por Kraepelin y Alzheimer, que trabajaba en el
laboratorio del primero. Sin embargo, dada la gran importancia
que Kraepelin daba a encontrar la base neuropatológica de
desórdenes psiquiátricos, decidió nombrar la enfermedad en honor
a Alzheimer.
Epidemiología La edad avanzada es el
principal factor de riesgo para sufrir la enfermedad de
Alzheimer (mayor frecuencia a mayor edad), aunque en una minoría
de casos se puede presentar en edades menores a 60 años. Entre
el 2% y el 3% de los menores de 65 años muestran signos de la
enfermedad, mientras sube hasta el 25% y el 50% en los mayores
de 85 años.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa primeramente en la
historia y la observación clínica. Durante una serie de semanas
o meses se realizan pruebas de memoria y de funcionamiento
intelectual. También se realizan análisis de sangre y escáner
para descartar diagnósticos alternativos. No existe un test
premortem para diagnosticar concluyentemente el Alzheimer. Se ha
conseguido aproximar la certeza del diagnóstico a un 85%, pero
el diagnóstico definitivo debe hacerse con pruebas sobre tejido
cerebral, generalmente en la autopsia. Las pruebas de imagen
cerebral pueden mostrar (sin seguridad) diferentes signos de que
existe una demencia, pero no de cuál se trata. Por tanto, el
diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer se basa en la
presencia de ciertas características neurológicas y
neuropsicológicas y en la ausencia de un diagnóstico
alternativo, y se apoya en el escáner cerebral para detectar
signos de demencia. Actualmente existen en desarrollo nuevas
técnicas de diagnóstico basadas en el procesamiento de señales
electroencefalográficas.
Fases
El Alzheimer pasa por diferentes fases. La
enfermedad se puede dividir en tres etapas:
·
Inicial, con una sintomatología ligera o leve, el enfermo
mantiene su autonomía y sólo necesita supervisión cuando se
trata de tareas complejas.
·
Intermedia, con síntomas de gravedad moderada, el enfermo
depende de un cuidador para realizar las tareas cotidianas.
·
Terminal, estado avanzado y terminal de la enfermedad, el
enfermo es completamente dependiente.
Causas
Las causas de la enfermedad no han sido
completamente descubiertas, aunque se han relacionado con el
acúmulo anómalo de las proteínas beta-amiloide y tau en el
cerebro de los enfermos. En una minoría de enfermos, la
enfermedad de Alzheimer se produce por la aparición de
mutaciones en los genes PSEN1, PSEN2 y APP. En este caso la
enfermedad aparece en épocas tempranas de la vida y se transmite
de padres a hijos (por lo que existe habitualmente historia
familiar de enfermedad de Alzheimer en edades precoces).
Síntomas
Los síntomas más comunes de la enfermedad son
alteraciones del estado de ánimo y de la conducta, pérdida de
memoria, dificultades de orientación, problemas del lenguaje y
alteraciones cognitivas.
La pérdida de memoria llega hasta el no
reconocimiento de familiares o el olvido de habilidades normales
para el individuo. Otros síntomas son cambios en el
comportamiento como arrebatos de violencia en gente que no tiene
un historial de estas características. En las fases finales se
deteriora la musculatura y la movilidad, pudiendo presentarse
incontinencia de esfínteres (incontinencia urinaria y/o
incontinencia fecal)
Desde el enfoque de la Neuropsicología, las
alteraciones neuropsicológicas en la enfermedad de Alzheimer
son:
·
Memoria: deterioro en la memoria reciente, remota, inmediata,
verbal, visual, episódica y semántica.
·
Afasia: deterioro en funciones de comprensión, denominación,
fluencia y lecto-escritura.
·
Apraxia: tipo constructiva, apraxia del vestirse, apraxia
ideomotora e ideacional.
·
Agnosia: agnosia perceptiva y espacial.
Este perfil neuropsicológico recibe el nombre de
Triple A o Triada afasia-apraxia-agnosia. No todos los síntomas
se dan desde el principio sino que van apareciendo conforme
avanza la enfermedad.
Fuente De
Wikipedia, la enciclopedia libre

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